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Jueves, 12 de enero de 2006
Algunas de las vícitimas, cubiertas por una sábana blanca.
Un año más se suceden los aplastamientos en la peregrinación de los fieles a la Meca, cobrándose la vida de centenares de personas. Más de 350, según las primeras estimaciones, han muerto atrapadas en las avalanchas (entre los muertos puede haber pakistaníes, indios, argelinos, egipcios, turcos, sudaneses y palestinos), y hasta un total de 1.000 heridos que se encuentran ingresados en distintos hospitales del país. La causa del aplastamiento, según fuentes del Ministerio de Sanidad Saudí, se debe a una estampida que cogió de improviso a algunos peregrinos que en esos momentos se disponían a recoger y buscar sus maletas que se habían caído o perdido, siendo arrollados mientras permanecían agachados por la multitud confusa e imparable que venía detrás. Sucedió en el puente de Yamarat por el que se accede a las tres columnas que representan las tentaciones del diablo en la localidad de Mina, pegada a La Meca. Hasta allí acuden los fieles para lanzar siete piedras (guijarros del tamaño de un garbanzo), que recogen por el camino, a las columnas en lo que representa el rito ceremonioso de apedreamiento o lapidación del diablo y tiene lugar durante el último día de la peregrinación anual islámica a los lugares santos de La Meca y Medina. El rito es sólo obligatorio el primer día del Aid, aunque el peregrino que lo desee puede prolongarlo durante los tres días que dura la fiesta del Sacrificio.
El viaje espiritual de los peregrinos se inicia en La Meca con el rezo en la Gran Mezquita, donde los fieles dan hasta siete vueltas alrededor de la Kaaba, una construcción cúbica cubierta con un manto negro que oculta la venerada Piedra Negra. Después de la puesta de sol, los peregrinos bajan del Monte Arafat, vecino a La Meca, y se dirigen a la localidad adyacente de Muzdalifa para recoger los guijarros que utilizarán en la lapidación de las tres columnas que simbolizan las tentaciones del diablo. La lapidación empieza a primera hora de la mañana, y tras ella, los peregrinos celebran el Aid Al-Adha o Fiesta del Sacrificio en la que se recuerda a Abraham y se degüellan corderos, camellos y otros animales. Todo ello como imitación a lo que Abraham hizo cuando el Diablo quiso tentarle tres veces para que no obedeciera a Dios, que le ordenaba matar a su hijo
El ritual del apedreamiento es un caos total. Miles de peregrinos entran hacia las columnas por el mismo sitio por donde otras salen; todas se chocan entre sí; las personas se agarran con fuerza unas a otras para no perderse entre la muchedumbre, y forman de esta manera grupos compactos que arrollan a quien se ponga por delante. Las autoridades saudíes repiten sin cesar por la megafonía en los idiomas más frecuentes entre los peregrinos -árabe, turco, persa o urdu- que no deben acercarse con los equipajes para no molestar al resto de fieles y que deben abandonar el lugar en cuanto hayan terminado de apedrear al Diablo. Sin embargo, los numerosos peregrinos ilegales, que acampan de forma irregular en la vía pública, llegando incluso a molestar a las ambulancias que deben llegar al lugar, se trasladan de un lado para otro con su equipaje a la espalda por miedo a extraviarlo.
Los detalles de lo ocurrido muestran como mientras los equipos de rescate contaban cadáveres, cientos de miles de peregrinos, ajenos a lo sucedido, seguían subiendo el puente de Yamarat con sus bultos al hombro y las piedrecillas en la mano, dispuestos a cumplir con el rito. Incluso algunos heridos en el hospital, que habían perdido todo contacto con sus otros compañeros en el accidente, no habían perdido sin embargo la bolsa de guijarros con la esperanza de apedrear a Satán cuando salieran.
La peregrinación anual musulmana es uno de los cinco preceptos máximos del Islam, recogidos por el Corán (1.- La shahada, dar testimonio de la fe, proclamar que: "No hay dios sino Dios, y Muhammad es su Profeta" 2.- La oración, obligatoria cinco veces al día. 3.- El ayuno, obligatorio durante el mes de Ramadán desde la salida hasta la puesta del sol, "desde que se distingue un hilo blanco de uno negro hasta que se confunden". 4.- La limosna canónica (zakat), pago de una cantidad estipulada destinada al servicio a los pobres. 5.- La peregrinación a La Meca, obligatoria alguna vez en la vida, siempre que la salud y situación económica lo permitan.) Este año el quinto pilar fundamental contó con la avenida de más de 2 millones de fieles venidos desde todos los rincones del mundo. Pero una vez más se convirtió en un desastre mortal. La cifra de fallecidos supera a lo ocurrido en 2.004 cuando murieron 242 devotos (aún por entonces se recordaba la inmensa tragedia de 1.990 que acabó con la vida de más de 1.400 personas que morían asfixiados en el túnel de acceso al puente de Yamarat por similares circunstancias y con una multitud 5 veces el doble de su capacidad recorriéndolo).
Se vuelve a poner en tela de juicio un rito que acaba en tragedia cada año.
Por: Jerónimo Medina Valcarreras | ACTUALIDAD Y OPINIÓN: | Comentarios (0) | Referencias (0)